Guía de adaptación al cambio climático para la industria: tres puntos esenciales

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El cambio climático es uno de los mayores retos para la industria, con repercusiones en las cadenas de valor, en las operaciones productivas y en la competitividad global de los productos. Para hacer frente a esta situación, la Confederação Nacional da Indústria (CNI), entidad representativa de la industria brasileña, presentó, el 13 de julio, la Guía de la Industria para la Adaptación al Cambio Climático, con el apoyo técnico de WayCarbon, el Ministerio de Medio Ambiente de Alemania y la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ).

El documento se centra, en un primer momento, en tres sectores prioritarios (petróleo y gas, alimentación y textil) y pretende ser algo más que una guía técnica. El objetivo es orientar, de forma estratégica, a las empresas y asociaciones sectoriales en la construcción de cadenas industriales resilientes, capaces de responder a los riesgos físicos y a las exigencias de la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono.

A continuación se detallan tres puntos clave de la guía:

Situación de los desastres climáticos en Brasil

La publicación señala que Brasil ha registrado un aumento significativo en el número de desastres climáticos en las últimas décadas, incluidas tormentas e inundaciones. Según el Sistema Integrado de Informações sobre Desastres (S2iD), entre 1991 y 2023 se registraron 64.280 desastres de este tipo en el país, lo que supone una media de 4 077 incidentes al año.

Los principales sucesos están relacionados con el agua, ya sea por exceso o por escasez, como las sequías (el 50% de los casos registrados), seguidas de inundaciones, riadas y crecidas (27%) y tormentas (19%). “Los datos presentados refuerzan la necesidad de que el sector industrial privado se implique en las estrategias de políticas públicas para la asignación de capital destinadas a la prevención y la respuesta ante fenómenos extremos”, explica Melina Amoni, Gerente de Cambio Climático en WayCarbon.

Principales impactos en la industria

El documento demuestra que los impactos climáticos están afectando directamente al funcionamiento de la industria brasileña, especialmente en los sectores que dependen de los recursos naturales y de infraestructuras críticas. Por ejemplo, las tormentas y las inundaciones pueden causar daños significativos en las instalaciones industriales, interrupciones en las cadenas de suministro y la pérdida de materias primas.

En la industria alimentaria, los cambios en el régimen de precipitaciones pueden afectar desde los cultivos hasta los centros de distribución y comprometer la cadena de suministro y la seguridad alimentaria, además de provocar fluctuaciones en los costes para el consumidor final. Por su parte, en el sector del petróleo y el gas, las tormentas, asociadas a descargas eléctricas, pueden interrumpir la producción en alta mar, dañar los oleoductos y retrasar las exportaciones.

Posibles medidas de adaptación

Para reducir la exposición y la vulnerabilidad ante las amenazas climáticas, es muy recomendable que las empresas y los gobiernos pongan en marcha iniciativas para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático. Además de favorecer la sostenibilidad de los negocios a medio y largo plazo, las medidas de adaptación también pueden suponer oportunidades.

Algunos ejemplos recogidos en la Guía son: la eficiencia en el uso de los recursos; la adopción de fuentes de energía con bajas emisiones; el desarrollo de nuevos productos y servicios; el acceso a nuevos mercados; y el refuerzo de la resiliencia a lo largo de la cadena de suministro.

En cuanto al tema de la eficiencia energética, este aspecto puede mejorarse mediante medidas como: la cogeneración de energía, el uso de variadores de frecuencia en los motores, mejoras en el aislamiento térmico, la iluminación LED con sensores, el mantenimiento preventivo y la adopción de fuentes renovables, como la biomasa, la energía solar y la eólica. Medidas como estas tienden a reducir los costes operativos y contribuyen a la sostenibilidad de las operaciones industriales.

Otra oportunidad destacada es el acceso a nuevos mercados, en referencia a la capacidad de las industrias para expandir sus operaciones a nuevas regiones geográficas o segmentos de consumidores. “Esto puede producirse mediante la exportación de productos, la adaptación a los requisitos medioambientales o sociales de nuevos consumidores, o incluso mediante la entrada en nichos de mercado que valoran atributos como la sostenibilidad, la innovación o la tecnología limpia. Esta expansión permite diversificar los ingresos, reducir los riesgos y aumentar la competitividad”, señala el documento.

La anticipación es esencial

En resumen, la Guía demuestra que la industria debe supervisar y abordar con urgencia los riesgos asociados al cambio climático, especialmente en sectores que dependen en gran medida de los recursos naturales, como la agroindustria, el sector textil y el energético. “En estas dos décadas de actividad de WayCarbon, hemos comprobado en la práctica que el coste de abordar el tema de forma preventiva es menor que el de hacer frente a sus consecuencias”, concluye Amoni.

Los expertos de WayCarbon están a disposición de empresas y gobiernos para ayudarles a afrontar los retos del cambio climático, desde la identificación de los riesgos físicos y de transición hasta el desarrollo de planes de adaptación, a través de servicios de consultoría y de la plataforma integrada WayCarbon Ecosystem.

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Maria Luiza Gonçalves
Periodista y Analista Sénior de Comunicación en WayCarbon |  + posts

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