IFRS S1 y S2: status y perspectivas 

La publicación de las normas IFRS S1 e IFRS S2, en junio de 2023, no fue algo repentino. Consolida un movimiento que ya venía ganando impulso a lo largo de la última década: el intento de situar los temas de sostenibilidad al mismo nivel de disciplina, consistencia y relevancia que la información financiera.

Hasta entonces, la mayor parte de las iniciativas operaban bajo regímenes voluntarios, con metodologías diversas y objetivos no siempre convergentes — lo que, en la práctica, daba lugar a informes de difícil comparabilidad y, con frecuencia, poco relacionados con las implicaciones económicas y financieras para las organizaciones.

En este contexto, las nuevas normas IFRS S1 y S2 surgen con el propósito de establecer una base común de divulgación, orientada a la toma de decisiones de los inversionistas, además de fortalecer la coherencia, comparabilidad y utilidad de la información de sostenibilidad en el mercado de capitales.

La propuesta central de las nuevas normas es clara y ambiciosa: establecer una línea de base global para la divulgación de información de sostenibilidad que sea efectivamente útil para la toma de decisiones de inversión, atendiendo a las necesidades de los usuarios primarios de los estados financieros.

En Brasil, este movimiento dejó de ser solo una tendencia internacional y pasó a integrarse formalmente en el marco regulatorio con la publicación de la Resolución CVM n.º 193/2023¹. El calendario adoptado sigue una lógica de transición gradual: adopción voluntaria a partir de 2024 y obligatoriedad para las empresas que cotizan en bolsa a partir de 2027, con informes referidos al ejercicio de 2026.

Según la propia CVM, organismo regulador del mercado de capitales brasileño, la decisión refleja la alineación del país con una transformación regulatoria ya en curso en diferentes jurisdicciones. Las primeras evidencias sugieren la rapidez de este proceso. Un estudio realizado por la Universidad de Oxford muestra que, en Turquía, la mayoría de las empresas publicaron informes alineados con la nueva norma ya en el primer año de adopción. Al mismo tiempo, el estudio revela diferencias relevantes en la forma en que conceptos clave —como la materialidad, la definición de escenarios climáticos y el establecimiento de metas— fueron interpretados por las organizaciones.

En otras palabras, la adopción regulatoria tiende a ocurrir de manera relativamente rápida, mientras que el desarrollo de la madurez institucional se construye de manera progresiva.

En este escenario de transformación, parte de las empresas todavía interpreta la nueva agenda como una obligación regulatoria más: «otro informe», «más costos», «otro requisito». Esta interpretación, sin embargo, subestima la naturaleza del cambio en curso.

Lo que proponen las normas del International Sustainability Standards Board (ISSB) no es solo un nuevo informe, sino un cambio en el lenguaje mediante el cual las empresas comunican sus riesgos y perspectivas futuras al mercado. Por primera vez, los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad y el clima se tratan explícitamente bajo la misma lógica que se aplica al análisis de cualquier factor capaz de afectar el valor de la empresa: impacto financiero, materialidad e implicaciones económicas a lo largo del tiempo y bajo diferentes escenarios.

El debate deja de centrarse exclusivamente en compromisos institucionales o posicionamientos de reputación y pasa a estructurarse en torno al riesgo, el desempeño, la resiliencia y los impactos potenciales sobre los flujos de caja.

La materialidad importa

La literatura económica ofrece evidencia relevante sobre la relación entre la materialidad financiera y los efectos económicos asociados al desempeño de las empresas. Estudios realizados por la Association of Chartered Certified Accountants (ACCA) en 2017 indican que la adopción de estándares internacionales de reporte se asoció, en diferentes contextos, con la reducción del costo de capital y la mejora de las condiciones de acceso al financiamiento —especialmente cuando se acompaña de mecanismos robustos de supervisión y aplicación regulatoria.

Este conjunto de evidencias ayuda a explicar un cambio gradual en el ámbito de la sostenibilidad corporativa. El enfoque tradicional basado en la materialidad de impacto, ampliamente utilizado en los informes de sostenibilidad, ha ido cediendo terreno progresivamente a enfoques orientados a la materialidad financiera: o, en muchos casos, a la doble materialidad.

Estos marcos ofrecen una estructura analítica que permite a las empresas priorizar los riesgos y oportunidades con mayor potencial de impacto económico y dirigir hacia los informes IFRS aquellos temas con mayor relevancia financiera.

En las normas del ISSB, la materialidad sigue el mismo principio que se aplica a los estados financieros: una información se considera material cuando su omisión, distorsión u ocultación puede influir en las decisiones de los usuarios primarios de los informes corporativos.

En este contexto, las empresas deben identificar y divulgar los riesgos y oportunidades de sostenibilidad que puedan afectar sus perspectivas financieras. Aunque las normas IFRS no prescriben una metodología específica para esta identificación, se espera que las organizaciones sean capaces de demostrar, de manera consistente, el razonamiento utilizado para determinar qué temas son materialmente relevantes para los inversionistas.

Además, con esta visión clara, las empresas podrán priorizar recursos, gestionar posibles pérdidas y mejorar sus condiciones de acceso a financiamiento, utilizando marcos ampliamente difundidos en el mercado. Las normas IFRS no dictan cómo las empresas deben informar sobre sus riesgos y oportunidades, pero esperan que demuestren un razonamiento sólido de cómo llegaron a esos resultados.

Nivel de adopción actual y perspectivas futuras

En Brasil, el proceso de implementación de las normas se encuentra en una etapa inicial. Según estudios recientes de la CVM, una parte significativa de las empresas se encuentra en la fase inicial de preparación, que puede abarcar desde la realización de diagnósticos de cumplimiento de la norma hasta la participación de las diferentes áreas involucradas y la estructuración del proceso de recopilación de datos.

Sin embargo, empresas como Vale y Renner ya se han adelantado y han divulgado voluntariamente las normas IFRS en 2025, mientras que otras siete compañías ya han comunicado públicamente que se unirán a las pioneras en la presentación de informes en 2026.

Este movimiento ocurre en paralelo a la identificación de desafíos operativos relevantes. Entre los puntos más frecuentemente mencionados por las empresas se encuentran la necesidad de mejorar los sistemas de recolección de datos, desarrollar metodologías de medición e integrar información proveniente de diferentes áreas organizacionales.

Ante estos desafíos, la Asociación Brasileña de Empresas Cotizadas (ABRASCA) realizó un llamado formal a la CVM, aún en 2025, solicitando una ampliación del plazo obligatorio, debido a los diversos desafíos que las empresas han enfrentado en la adopción de la norma.

La CVM respondió mediante el Oficio n.º 1/2026, reiterando que los plazos se mantienen y recordando que la resolución 193 ya incluye facilidades de transición y atenuantes, principalmente para las empresas de menor tamaño. Además, informó que el área técnica de la Comisión está considerando ajustes en la resolución para aclarar algunos requisitos de las IFRS.

El hecho es que este es el momento de que las empresas se organicen, comprendan en qué medida cumplen con las normas y se lancen a elaborar un informe conciso y estratégico de sus riesgos y oportunidades en materia de sostenibilidad y clima.

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Referencias

¹ Resolución CVM n.º 193/2023

FUNDACIÓN IFRS. Requisitos generales para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad. Londres, 2023).

(BRASIL. Comisión de Valores Mobiliarios. Circular n.º 1/2026/CVM/SNC/GNC. Río de Janeiro, 202).

(AMEL-ZADEH, Amir et al. Informes obligatorios de sostenibilidad (ISSB): Evidencia preliminar de Turquía. Revista electrónica SSRN, 2026.)

(ASOCIACIÓN DE CONTABLES CERTIFICADOS. Las consecuencias económicas de la adopción de las NIIF. Londres, 2017).

(FUNDACIÓN IFRS. NIIF S1 Requisitos generales para la divulgación de información financiera relacionada con la sostenibilidad. Londres, 2023).

(BRASIL. Comisión de Valores Mobiliarios. Circular n.º 1/2026/CVM/SNC/GNC. Río de Janeiro, 2026).

João Vitor Souza
Coordinador de Sostenibilidad en WayCarbon |  + posts
Alexandre Fioravante
Consultor de Sostenibilidad en WayCarbon |  + posts

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